Simulacro de Paro Cardíaco en el Consejo Médico

El jueves 30 de noviembre se realizó un simulacro de paro cardíaco en el Consejo Médico de la Provincia de Córdoba. La actividad comenzó a las 9 y fue organizada por el Comité contralor de Medicina Prehospitalaria y Rescate (MPHyR), el Consejo Médico y docentes de la Fundación S 3 Saber Salud y Seguridad.

El ejercicio se desarrolló sin previo aviso al personal que desarrolla sus actividades, con el propósito de concientizar acerca de la importancia de estar capacitados y respetar el protocolo establecido para estas situaciones que pueden ocurrir en cualquier momento.

En el simulacro participaron los docentes de la Fundación S 3, doctor Daniel Corral y el doctor Norberto Méndez, vice director y director de la Especialidad en Prehospitalaria y Rescates respectivamente. También participó Luis Quinteros, director médico corporativo de ECCO SA, personal de seguridad y del sector de la cocina del Consejo Médico de la provincia de Córdoba.

El simulacro se realizó en el cuarto piso en la zona del desayunador de los profesionales médicos que participan en distintas carreras de postgrado. “El escenario se planteó en este lugar porque es un área de reunión en la cual se reúne muchos profesionales de la salud en distintos momentos”, explicó el doctor Norberto Méndez.

Escenario. El especialista relató que al comienzo del simulacro se procedió a colocar un maniquí en el salón del cuarto piso, luego se avisó al personal de la cocina que era un simulacro y después se les advirtió que la persona no respondía, no respiraba para que activen el servicio de emergencia. Posteriormente se activó la alarma desde Mesa de Entradas para llamar al servicio de Emergencias, pero éste después se canceló por ser un simulacro. Luego el personal de la cocina asistió al paciente, un miembro del personal administrativo realizó las maniobras iniciales de reanimación cardio pulmonar (RCP), y el personal de Seguridad acercó y aplicó el DEA”, señaló Norberto Mendez.

Luis Quinteros director de ECCO indicó que la hipótesis de trabajo con la que se trabajó fue la de un paciente masculino de aproximadamente 60 años, con dolor de pecho intenso, acompañado de sudoración profusa y que a los pocos minutos presenta pérdida de conocimiento y caída al piso”, informó Luis Quinteros, director médico corporativo de ECCO SA.

También estuvo presente Guido Rauber de EMI Emergencias quien además integra el Comité de Contralor de Especialidades del Consejo Médico de la Provincia de Córdoba. Rauber acercó el muñeco con cual se realizaron las maniobras de RCP a la víctima de paro cardíaco.

El objetivo de la actividad fue evaluar el comportamiento del personal, sus roles y el uso del Desfribilador Automático, DEA. Daniel Corral, Vicedirector y docente de la Fundación S3, agregó que la instalación del DEA y la capacitación estuvo a cargo de profesionales de esta organización no gubernamental. “Rescato particularmente el alto nivel de compromiso con el trabajo de simulación por parte de todos los participantes”, reconoció Corral.

Marcelo Lamón, Presidente del Comité del Contralor de las Especialidades en Medicina Prehospitalaria y Rescate consideró: “lo importante de esta actividad fue que puso a prueba el espacio cardio protegido referente en la ciudad y en la provincia de Córdoba”. El especialista en Prehospitalaria y rescate resaltó que este espacio fue diseñado y avalado por la Fundación S 3 en el marco de un convenio marco que tiene esta organización y el Consejo Médico de la provincia de Córdoba. Lamón además aseguró que este tipo de prácticas es fundamental para evaluar la seguridad para todas las personas que ingresan a esta institución y también a todo el personal que trabaja en ella. Lamón también destacó que el Consejo Médico tiene un área Cardio Protegida que es un ejemplo único en la provincia de Córdoba. “Fue un éxito total haber podido efectuar un chequeo, un control y una evaluación de cómo funciona el sistema, además de ver cómo está preparada la gente para enfrentar un caso real con un escenario de paro cardio respiratorio”, valoró.

Norberto Mendez, además señaló que desde el Comité de Contralor de las Especialidades se consideró muy productivo este ejercicio, porque puso en movimiento a todo el equipo de trabajo del Consejo Médico. “Esta actividad permitió ejercitar estas situaciones que se realizan sin previo aviso. La realización del simulacro pone de manifiesto la necesidad de mejorar y redireccionar la capacitación en forma estratégica. También la posibilidad de sacarla del aula y realizar nuevas capacitaciones para hacerla en el escenario real del edifico del Consejo, ya en la salida de la escalera, en el ascensor”, definió.

Mendez calificó el desempeño del personal de Seguridad como “muy valorable” por la tranquilidad con la que realizaron el protocolo, fueron y buscaron el DEA; “llegaron al lugar y realizaron las maniobras de RCP. Esto mostró que hay que estar preparados en caso de ser necesario, tiene que estar disponible de inmediato el DEA porque estas situaciones no avisan, ya sea se produzcan adentro o afuera del edificio”, finalizó.

Consultado sobre la importancia de definir roles en este tipo de prácticas, Luis Quinteros reflexionó: “Es posible identificar momentos y roles muy importantes en este tipo de simulacros. El primero es la identificación de la víctima que permite la activación simultánea de la alarma para conseguir el equipo desfibrilador automático (DEA) que se encuentra en la planta baja y el llamado telefónico al servicio de emergencias”. El personal que tenía a su cargo la responsabilidad de conseguir el DEA procedió correctamente y trasladó el equipo hacia el lugar indicado.

Otro eslabón importante es el inicio precoz de las maniobras de RCP básicas. “Las mismas se realizaron sobre un maniquí instalado ad-hoc, trabajando en equipo con mucha coordinación entre las personas no médicas involucradas, siguiendo el protocolo establecido. Luego de algunos minutos se cancelaron las maniobras al igual que la activación de la ambulancia”, dijo Quinteros.

Resultados.  La evaluación del evento arroja un saldo positivo ya que permitió objetivar las acciones que se realizaron correctamente y también detectar aquellas oportunidades de mejora. “También generó una revalorización de los sistemas de alarma, para todo el personal”, destacaron los especialistas.

El simulacro se realizó de acuerdo a lo definido previamente, sin interferencias, sin eventos asociados y mostró un alto nivel de compromiso por parte de las personas que se vieron directamente involucradas para completar con los distintos pasos del protocolo.

“También generó mucha sorpresa y despertó interés en todo el personal del CMPC, incluidos los profesionales presentes de manera circunstancial, lo que seguramente se transformó en un interrogante motivador y movilizador respecto de “cómo actuar” o “qué hacer” en una situación similar real”, apuntó Quinteros.

Por último destacaron que se cumplieron los objetivos planteados y se generaron nuevos desafíos para el futuro con relación a la capacitación y la actualización de los protocolos para emergencias.

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