Texto: Rosana Guerra

Fotografía: Edgardo Andrada. E-mail: [email protected]

Los estudiantes del 3° año de la Especialidad en Medicina Prehospitalaria y Rescate participaron del simulacro de incendio realizado el sábado 19 de mayo en el Consejo Médico de la provincia de Córdoba. El ejercicio forma parte del cierre práctico de la Cohorte 2016 de la Especialidad en Prehospitalaria y Rescate. La práctica fue organizada por el Consejo Médico de la Provincia de Córdoba a través de la Especialidad en Medicina Prehospitalaria y Rescate y la Fundación S 3, Saber, Salud y Seguridad.

En la práctica también participaron, Bomberos de la Policía de la Provincia, DEMM107 Córdoba, Dirección de tránsito de la Municipalidad de Córdoba, Defensa Civil Municipal, Instituto Superior de Capacitación y Entrenamiento de Rescate, Emergencia y Trauma (RET), Córdoba, ECCO, EMI, ITEC Villa General Belgrano, DLR Transporte, Equipo de HyS del Consejo de Médicos, Comisión de Especialidades, Alumnos y docentes de 1ro, 2do, Curso anual y Personal Administrativo del Consejo Médico de la Provincia de Córdoba y especialistas en Toxicología y emergentología pediátrica de esta institución.

El simulacro comenzó a las 14:30 cuando se disparó la emergencia a través de la activación de la alarma por una explosión y posterior incendio producido en el cuarto piso del edificio en la zona de la cafetería. El ejercicio se extendió hasta pasadas las 16 y se desarrolló en el Consejo de Médicos de la provincia de Córdoba, en la calle Mendoza 251, barrio Alto Alberdi. El edificio cuenta con seis plantas, más un subsuelo con espacio dedicado al estacionamiento.

Norberto Méndez, director de la Especialidad en Medicina Prehospitalaria y Rescate(MPHyR) señaló que fue una instancia de aprendizaje para todos los actores que participaron en el ejercicio. “Si bien fue ideado para los médicos del tercer año de la especialidad, significó una instancia de aprendizaje para todos los que participaron y nos sirvió para poner en práctica los conocimientos aprendidos en un contexto diverso y complejo”, dijo convencido. El especialista en prehospitalaria y rescate resaltó además que esta experiencia quedará en la memoria de quienes participaron y que esta práctica significa un disparador para la realización de otros simulacros.  “Y es una oportunidad para generar la integración con otras instituciones y servicios involucrados en la asistencia en Medicina Prehospitalaria y Rescate”, destacó Méndez.

El técnico en protección civil y emergencias Hernán Caldelas, que actuó como facilitador y coordinador del simulacro, explicó: “los objetivos de esta práctica fueron evaluar la aptitud de trabajo y el manejo y la coordinación general de la escena de trabajo, el desempeño en equipo con diferentes actores de la emergencia, y la capacidad en la toma de decisiones para superar diferentes inconvenientes propios de la situación”. Entre los objetivos particulares de esta práctica Caldelas mencionó la aplicación de los protocolos específico, el diseño y montaje de la escena de emergencia y la Ccomunicación inter personal e institucional.

El evento que disparó la emergencia se desarrolló en el 4° piso área de cafetería, donde se simuló una explosión y posterior incendio. “Se procedió a evacuar el edificio (según plan de evacuación del CMPC) y se activaron los diferentes servicios de emergencias. La alarma de incendio duró entre 15 y 30 segundos y la explosión dejó un saldo treinta heridos y dos muertos”, informó Caldelas que además es paramédico.

“En la zona de impacto (cuarto piso) se simuló el incendio saturando el ambiente con humo (humo químico que no mancha ni produce olor) y solo trabajó personal de bomberos evacuando a las víctimas de dicho lugar”, informó el doctor Norberto Méndez director de la Especialidad. En el resto del edificio, se ubicaron las víctimas en diferentes lugares, las cuales tuvieron que ser encontradas, clasificadas y evacuadas por personal sanitario. “Las operaciones de triaje y atención se realizaron sobre la calle Mendoza, dejando la avenida Colón reservada para la noria de ambulancias”, destacó Daniel Corral secretario académico de la Especialidad.

El control y la evaluación la realizó el encargado de seguridad e Higiene del CMPC, Ricardo García, el doctor Norberto Méndez director de la Especialidad e integrante del Comité de Contralor de la Especialidad en MPHyR y el responsable de bomberos de la Policía de la Provincia de Córdoba, Comisario Guillermo Giraüdo.

Los coordinadores fueron los responsable de la organización y seguridad del simulacro y se encargaron de que los días viernes y sábado se colocasen los volantes informativos en los parabrisas de los autos que se encontraban estacionados en las inmediaciones, como así también en las puertas de las viviendas. Mariano Ayala, docente de la Especialidad en Prehospitalaria y Rescate se encargó de la logística y operativa del simulacro y participó activamente en la preparación de los materiales, desde las tarjetas de triaje hasta los elementos utilizados en el simulacro. Ayala además recibió a las brigadistas, pacientes y actores y fue el encargado de repartir las indicaciones, los números a los pacientes indicándoles en que parte del edificio colocarse. La doctora Alejandra Nucci, docente de la Especialidad en Medicina Prehospitalaria y Rescate asumió el rol de veedora en el área de Triaje y estuvo asesorando al Jefe de Triaje y supervisando que todas las actividades se realizaran correctamente. “Rescato la importancia de realizar simulacros con todos los actores que participan en los desastres, porque es la única forma de modificar la realidad”, apuntó.

Cronología del simulacro

A las 13:50 Policía de Tránsito municipal procedió a cortar la circulación de tráfico por la calle Mendoza y avenida Colón mano Norte y se restringió la circulación en avenida Colón mano Sur.  A las 14:30 horas se inició el ejercicio con la detonación de una bomba de humo en la terraza y se procedió a evacuar el edifico activando los servicios de emergencia.  “Luego llegó móvil de primera respuesta (triaje semm 107), minutos después arribaron los equipos de bomberos y las tres ambulancias que se utilizaron para conformar las 3 zonas de atención área roja, amarrilla y verde. Se continuó con la creación el área negra”, señaló Caldelas.

Posteriormente llegó el móvil de Defensa Civil y se creó el Puesto de mando avanzado, se determinó la noria de evacuación de ambulancias, ingresaron los brigadistas al edificio y comenzaron a evacuar a los heridos hacia la zona de triaje. Después empezaron a llegar los diferentes móviles que quedaron estacionados en la noria de evacuación a la espera de los pacientes. Luego se procedió a realización al transporte sanitario de las víctimas, la misma se realizó hasta la plaza Colón. Y a las 16 finalizó el ejercicio de simulación, se desactivó el protocolo de evacuación y asistencia.

Más tarde los estudiantes del tercer año de la EMPHyR ingresaron nuevamente al edificio, se realizó un lunch de camarería para realizar la devolución y puesta en común de todo lo vivenciado durante el simulacro.

El control del simulacro se efectuó mediante once veedores, los cuales se distribuyeron en puntos de acopio o recepción de pacientes y se repartieron en Brigadas de la 1 a la 6 y en tres zonas, zona roja, zona amarilla y zona verde, noria de evacuación y puesto de mando avanzado. “Había un veedor por cada área interviniente, su función era no solo observar que las técnicas se apliquen correctamente y que los elementos para el personal estén disponibles sino que también brindaban información e intercambiaban con las distintas brigadas”, informó Mauricio Olivo Ortiz, docente de la Especialidad en Medicina Prehospitalaria y Rescate.

Aprendizajes y Desafíos.

-Ricardo García, coordinador de seguridad del Consejo Médico de la provincia de Córdoba, señaló: “mi rol fue disparar la alarma, efectuar la apertura de puertas y evacuar al personal. Un hombre se hizo cargo del matafuegos manual para combatir el fuego, se habilitaron las bocas de agua del cuarto piso y a partir de ahí una vez evacuado el personal, se permitió el ingreso de todos los servicios concurrentes. También fue necesario habilitar la turbina para facilitar la corriente de aire y así mantener libre de humo el sector de las escaleras de emergencia para que todos los heridos se evacuaran por esta vía”.

-Florencia Alurralde, psicóloga del Instituto RET, informó que desde esta organización asistieron tres docentes y la directora con el objetivo de brindar asesoramiento a sus alumnos que participaron en el simulacro. “A los pacientes con el color verde, particularmente les explicamos su rol, que tipo de lesiones iban a tener durante el ejercicio y que puedan plantearles a los rescatistas ciertas demandas vinculadas con la contención y la confusión de estar perdidos”, señaló. La psicóloga agregó que es clave el primer contacto que establece el rescatista con el paciente. “Hay que explicarles al paciente que sucedió, presentarse como rescatista, preguntarle el nombre al paciente, decirle que van a tratar a las personas de a poco, brindarle algo de información a la persona que está siendo asistida”, agregó.

-Javier De Los Ríos, presidente de Fundación S3: “todo simulacro es muy bueno para los servicios públicos, privados y para los estudiantes en Medicina Pre hospitalaria y Rescate. En estos ejercicios es donde saltan los errores de coordinación y de comunicación. “Una vez que se activó la alarma, el 101, debe comunicar lo más rápido posible a Bomberos para que pueda llegarse al lugar. La comunicación debe ser lineal y rápida en estos casos”, destacó.

-Norberto Méndez, director de la Especialidad MPHyR: “este ejercicio significó una gran oportunidad de aprendizaje, uno se lleva nuevas experiencias y situaciones vividas en este simulacro de incendio. Agradecemos la presencia de cada integrante de la Especialidad, este es el punto de partida para este tipo de entrenamiento, hay puntos para mejorar para próximos entrenamientos y simulacros”.

-Daniel Corral, secretario académico de la Especialidad MPHyR: “Nuestro agradecimiento a Policía, Defensa Civil, Bomberos y a los alumnos de los tres años de la Especialidad. Este es un comienzo de entrenamiento en simulacros, porque no hay nada mejor que estar preparados en caso de que suceda una emergencia”.

Mauricio Olivo Ortiz, docente de la Especialidad en Medicina Prehospitalaria y Rescate, dijo: “en esta práctica pudimos comprobar lo diferente que es trabajar en el diseño de mesa de un simulacro de lo que es uno real. De lo que se trata en estos ejercicios es de abrir nuestras cabezas para lograr una buena gestión de la emergencia. Al principio los alumnos no creían que era un simulacro real, pero después se dieron cuenta que lo era y tuvieron que afrontar el desafío de participar en el ejercicio”.

-Sebastián Aguilera, integrante de la Subcomisión de Gestión de Riesgos del Consejo de Ingenieros de la provincia de Córdoba: “Como veedor vi mucha predisposición, una gran participación y entrega de todos los alumnos del 3° año de la Especialidad. Vi que en algunos casos no utilizaban los materiales ideales para hacer un rescate. La idea es que el rescatista tiene que ir y volver con el 100 por ciento de sus capacidades psicofísicas. Hay que cuidarse mucho estas capacidades psíquicas y también físicas y esto se logra utilizando los elementos necesarios, cascos, antiparras, guantes, linternas y etc”.

-Pamela Sarmiento, alumna del 3° año de la Especialidad en Medicina Prehospitalaria y Rescate, consideró: “fue un desafío acordar criterios entre catorce compañeros en el momento de actuar en la emergencia”.

-Noelia Ovejero alumna del 3° año de la Especialidad en Medicina Prehospitalaria y Rescate y Jefa del equipo rojo: “en nuestro sector tuvimos una gran afluencia de pacientes para atender, eran tres o cuatro en el sector rojo mientras que los rescatistas evacuaban a otros y los traían para que los atendiéramos. En un momento sentí que hacíamos varias cosas a la vez y fue realmente un desafío”.

-Gabriela Gorostiaga, alumna del 3° año de la Especialidad: “aunque fue un simulacro sentí que fue una situación real la que me tocó asumir al igual que a mis compañeros”.

-Rodrigo Villafañe, alumno del 3° año de la Especialidad: “creo que mi trabajo fue aliviar el trabajo a Hernán Blanco que cumplía la función de jefe de triaje en lo que hace a las comunicaciones con las organizaciones”.

-Raúl Díaz, alumo del 3° año de la Especialidad y Jefe del área verde: “planificar en la mesa es muy diferente a vivir el evento en la realidad, creo que hay que trabajar más la comunicación, no es fácil mantener la zona de trabajo tranquila, hay gente que invade la zona permanentemente”.

-Julia Ledesma, alumna del 3° año de la Especialidad: “tuvimos que hablar con el Jefe de Tránsito porque al cortar una sola mano, las ambulancias no tenían mucho espacio para ubicarse, entonces hubo que acordar criterios para poder trabajar en orden en el simulacro”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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